domingo, 18 de septiembre de 2011

LOS RETOS DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL


Para el segundo semestre, una mirada desde la ACEU


Nuevos retos asoman para el movimiento estudiantil de cara al próximo semestre donde, al parecer, será radicado en el Congreso de la República el proyecto de ley de “Reforma a la ley 30”. En la primera reunión de la Mesa Amplia Nacional de Estudiantes, que se llevará a cabo el 20 y 21 de agosto, será uno de los escenarios donde se pondrá al centro este debate, donde desde la ACEU se harán los mayores esfuerzos para que se superen algunas falencias que dejó el Encuentro Nacional de Estudiantes que se realizó en marzo de este año.

Para la ACEU una de las falencias del Encuentro fue la agenda de movilización, la cual estuvo limitada a llevar los estudiantes universitarios a las actividades de la agenda social (la movilización convocada por FECODE el 7 de abril y la movilización del 1 de mayo), y no propuso una agenda propia en la cual se planteara la confrontación directa al gobierno en torno al tema de la nueva ley de educación. Por otro lado, fue también una falencia que no se hubiese podido unificar un pliego de exigencias ni una táctica de negociación que le pusiera objetivos claros a la agenda de movilización para confrontar al gobierno de Santos.

El Encuentro logra unificar unos ejes de movilización contra la regla fiscal, el PND y la nueva ley de educación, elementos de la lucha política que deben abanderar los estudiantes hacia la construcción de un gobierno diferente, que defienda los derechos del pueblo, construido desde los más diversos sectores sociales y populares, y que en un futuro (ojalá cercano) derogue todo este paquete legislativo que paulatinamente irá acabando con la Educación Superior en Colombia, y la convertirá en un negocio más como lo demuestra hoy el proceso de privatización del derecho a la Salud. Es por esto que, mientras se da éste cambio de gobierno, la lucha del estudiantado debe estar centrada en obstaculizar la aprobación de estas leyes, donde la movilización es la herramienta fundamental para lograr este loable propósito. Hasta aquí, todos los estudiantes que nos oponemos a la política educativa de Santos, estamos de acuerdo. Sin embargo, el debate del movimiento estudiantil hoy redunda en lo que se entiende por “obstaculizar”.

Algunas organizaciones estudiantiles plantean que la movilización debe tener como objetivo “enterrar” la reforma a la ley 30, cuestión que compartimos. Aun así, la ACEU es realista en decir que para que esto sea posible la movilización no sólo debe ser masiva (debe ser MUY masiva), sino que debe incluir acciones de hecho que generen suficiente presión sobre el Congreso para que las mayorías Santistas no la aprueben. Con toda honestidad  queremos decirle a los Estudiantes de Colombia que vamos a buscar esa posibilidad, hay que preparar un Paro Nacional de las Universidades para el próximo semestre, hay que mentalizarse a que éste paro probablemente no sea corto, y además debe ir acompañado de una agenda muy fuerte de actividades que nos permita ganar el apoyo de toda la sociedad (campañas de socialización, de medios, etc.). Creemos que sólo de ésta forma se puede “enterrar” la nueva ley de educación, y se lo propondremos a los estudiantes en todos los escenarios donde hacemos presencia.

Sin embargo, somos conscientes de que la decisión de medírsele a una movilización de tal  magnitud no la toma la ACEU, ni la toman las organizaciones estudiantiles, ni si quiera la Mesa Amplia Nacional Estudiantil. Esa decisión la toman los estudiantes en cada semestre, de cada programa, de cada facultad, de cada Universidad en todo el país, participando activa y masivamente de las actividades del paro, y asumiendo entre todos las consecuencia académicas y de persecución que se derivan del mismo, razón por la cual debemos pensar en un escenario obligatorio: ¿Qué hacemos los estudiantes si la movilización no tiene la fuerza suficiente para generar las condiciones necesarias que lleven a que las mayorías Santistas no aprueben la nueva ley de educación? ¿Qué hacemos los estudiantes movilizados si no logramos que un número suficiente de Universidades se decidan a medírsele a un paro y a todas las consecuencias que éste pueda traer? ¿O qué haremos los estudiantes si en las Universidades las mayorías dicen que no al paro? ¿Ahí termina la pelea?

Algunas organizaciones dirían “Los estudiantes saldríamos con la frente en alto, ya que mantendríamos una posición digna como estamento de rechazar esa nueva ley de educación”, y después de decir esto, las mayorías Santistas aprobarían el texto tal como está en éste momento, sin ninguna modificación. La propuesta de la ACEU es buscar, a través de Congresistas de diversos partidos que se oponen a ésta nueva ley de educación, que se construya una táctica para desarrollar en el parlamento y cuyo objetivo sea dilatar el debate de aprobación de la nueva ley en primer lugar, o impactar el articulado para que no quede como lo propone la bancada de gobierno en segundo lugar, ambas acciones a través de la formulación de proposiciones alternativas al proyecto de ley que presente el gobierno. Si ésta táctica incluye una negociación del articulado con el gobierno, no nos oponemos a dicho escenario. Esto con el fin de que la movilización muestre una cara propositiva a la sociedad, y si tiene la fuerza suficiente, tumbe la reforma, pero si no, por lo menos la impacte en su contenido. Para la ACEU esto también OBSTACULIZAR la aprobación de la reforma.

Algunas organizaciones plantean que el núcleo central de la reforma es la creación de Universidadeslúcro, aspecto que el gobierno ya negoció con Estados Unidos en el TLC, y que por tanto para Santos no es problema aceptarle a los estudiantes algunos de sus puntos de pelea como son el aumento de la base presupuestal de las Universidades en 2 o más puntos porcentuales, o volver a incluir el 2% de bienestar que se tenía en cuenta en la ley 30 y no en su reforma. Consideran que Santos haría éstas conseciones con el fin de “embellecer” su propuesta.

Creemos en la ACEU que estos temas no son tan simples, y que solamente el tema de financiación redunda en profundas consecuencias para las Universidades. Partamos de que la premisa que afirma que la creación de universidades con ánimo de lucro no es negociable, y que será aprobada pase lo que pase: No es lo mismo tener Universidades con ánimo de lucro, en una sociedad con Universidades Públicas desfinanciadas y un movimiento estudiantil “digno” pero derrotado, que es el escenario que se tendrá si no hay negociación; o por otro lado tener Universidades con ánimo de lucro y al mismo tiempo Universidades Públicas que reciben un respiro presupuestal, con un movimiento estudiantil que alcanza una pequeña victoria para continuar en su lucha. Creemos que este último no es el escenario más favorable, pero es mejor que el primero, a todas luces.

Otros debates son de igual calado, como es el tema de la Educación Técnica y Tecnológica, el tema del Gobierno Universitario y la democracia, el tema de las restricciones de ingreso a las Universidades además del alza de matrículas y los sistemas de créditos, el tema de la violación a la autonomía universitaria a través del “aseguramiento de la calidad” vía registro calificado. No se puede decir que si no se tumba la creación de Universidades con ánimo de lucro, pero logramos victorias en algunos de los otros temas, entonces no hemos logrado nada para el beneficio de la Educación Superior, y que lo único que se hizo fue “legitimar” a Santos y su política, como han venido planteando algunas organizaciones desde el Encuentro Estudiantil de marzo.

Por otro lado, la ACEU ve con preocupación como algunas organizaciones estudiantiles se niegan a que exista un pliego nacional de estudiantes universitarios y un escenario de negociación con el gobierno, mientras pretenden que como estudiantes simplemente nos “metamos” en la agenda de  movilización de FECODE, que si tiene un pliego de exigencias y que si está buscando un escenario de negociación con la ministra de educación. Creemos que es muy importante unir la lucha de los maestros con la de los estudiantes, la lucha de la educación básica y media con la lucha de la educación superior, pero para esto debe haber coordinación entre ambos sectores, en igualdad de condiciones, y no una simple adhesión a la agenda de FECODE.

Es así como se quiere dejar algunas reflexiones del debate que se avecina para la reunión de la Mesa Amplia en agosto. No hacemos mención de organizaciones con nombre propio por respeto a las mismas, pero si de sus posiciones, con el fin contraponer las nuestras y darle el mejor curso al debate. Lo peor que podríamos hacerle a la unidad es dejar de poner con franqueza nuestras opiniones, dejar de decir lo que pensamos y simplemente plegarnos a lo que algunas organizaciones opinan. Si la reunión de la Mesa Amplia no logra acuerdos en éste debate, debe permitir que las organizaciones desarrollen sus propuestas y que sea la historia la que le de la razón a una u otra posición, para que de esta forma construyamos una Unidad que deje de ser una consigna o un sueño, y se haga realidad en el desarrollo concreto del proceso.
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Por: Carlos Mario Restrepo
Responsable Nacional de Organización (ACEU)








COLECTIVO ESTUDIANTIL ANDO-ENDO
"Creando lazos entre UNiversidad y sociedad"


 

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